El consumo de semillas de papaya ayuda a prevenir problemas de insuficiencia renal y también sirven para el tratamiento cuando ya se padece este problema. Para este caso en especial es recomendado masticar 7 semillas de papaya 7 veces al día.

El hígado es uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo, pues su función es filtrar las toxinas y sustancias tóxicas para prevenir muchas enfermedades. Cuando este órgano se ve afectado por algún tipo de afección, estamos en riesgo de desarrollar problemas crónicos. Por esta razón es importante darle un empujón y ayudarlo a depurar las sustancias que no necesita.

En este sentido, las semillas de papaya pueden ser grandes aliadas, especialmente para casos de cirrosis hepática. Para esto, se deben moler 5 semillas de papaya, mezclarle una cucharada de limón y beber la mezcla 2 veces al día por un mes.

Gracias a su alto contenido de enzimas antiparasitarias, las semillas de papaya mejoran la salud intestinal. Éstas cuentan con un alcaloide antihelmíntico llamado carpaine, que tiene la capacidad de eliminar los parásitos intestinales.