Las mejores papayas son las que se compran maduras, pero si sólo las encuentras verdes, debes buscar las que tienen algún tono amarillo, pues eso indica que ya han empezado a madurar. Deben dejarse madurar fuera de la nevera durante cuatro o cinco días. Cuando están maduras pueden meterse en la nevera y pueden aguantar hasta una semana sin perder su sabor.

Cuando están verdes se cocinan como si fuesen calabacines, pero la forma más común de comerla es madura y en fresco picándola por la mitad y quitándole las semillas con la ayuda de una cuchara. Las semillas también pueden comerse y se utilizan machacadas en las ensaladas. Su sabor es algo picante y recuerda a la mostaza, con lo que seguro que resultarán perfectas si quieres conseguir una ensalada diferente.

Debes tener cuidado con las papayas verdes, pues desprenden un liquido semejante a la leche que puede irritar los ojos. La papaya no puede utilizarse en recetas que necesiten cuajarse pues al igual que la piña, impide la coagulación de los alimentos.